Salud y Diabetes *

 

miércoles, marzo 29, 2006

No mas dolor a causa de la diabetes

No más dolor a causa de la diabetes
Surge un aliado más en el combate de la neuropatía asociada

El dolor neuropático afecta en México de 500,000 a 1.500,000 personas tan sólo a consecuencia de la diabetes; sin embargo, como ocurre en otros países, este padecimiento se encuentra subdiagnosticado y subtratado.

El inadecuado control de glucosa, dieta y fármacos son condicionantes en el desarrollo del problema, que consiste en un daño en el sistema nervioso periférico que desemboca en el deterioro de la calidad de vida.

Un 50 por ciento de las personas con diabetes no sabe que la sufren y en algunos países este porcentaje se eleva a 80 por ciento.

Se pueden presentar enfermedades asociadas con el padecimiento, como hipertensión arterial, trastornos en el metabolismo de los lípidos (que eleva el riesgo de infartos cardíacos y cerebrales) y neuropatía diabética.

Gran número de pacientes con neuropatía diabética ve disminuida la capacidad para practicar un deporte o hacer ejercicio y se les dificulta conciliar el sueño y realizar actividades cotidianas, como trabajar, lo que influye en la economía del hogar.

El proceso de control del problema comienza con la detección del daño en el nervio. Cuando ya se ha tiene dolor neuropático es importante recurrir al tratamiento farmacológico. Entre las opciones principales se encuentran los neuromoduladores, que se encargan de regular la función de las sustancias neurotransmisoras, que son liberadas como consecuencia del daño al nervio.

El reto en el tratamiento del paciente diabético es contar con opciones que mitiguen el sufrimiento a través de una fácil dosificación, que no se ha alcanzado con fármacos ya indicados.

Pregabalina (Lyrica), un neuromodulador de los laboratorios Pfizer, que en fecha reciente recibió la autorización de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos y desde hace un año cuenta con la de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, ha demostrado en varios estudios clínicos ser más potente que sus antecesores gracias a su innovador mecanismo de acción.

Con el Lyrica, la comunidad médica y las instituciones de salud cuentan con un aliado más en la tarea de mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades crónico degenerativas en México como la diabetes y la neuropatía dolorosa como una de sus consecuencias.


Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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martes, marzo 21, 2006

Los conflictos de intereses en la guerra de la insulina Dolor de páncreas

Parece un debate técnico sobre el bienestar de los diabéticos. Pero tras bambalinas, el negocio farmacéutico muestra su cara más oscura. En la pugna por controlar mercados, abundan las ofertas de viajes a los médicos, auspicios, seminarios, lápices y tazas. Todo vale.

A principios de febrero estalló la guerra.

La prensa publicó que el laboratorio Eli Lilly había interpuesto una demanda ante el Tribunal de Compras Públicas por supuestas irregularidades en la licitación de más de un millón de dosis de insulina por parte del Ministerio de Salud. El blanco de la farmacéutica norteamericana era el laboratorio indio Wockhardt, ahora el cuarto productor mundial del fármaco.

Los estadounidenses no sólo temen el ingreso de los asiáticos a Chile, sino, sobre todo, que esto les abra la puerta de otros mercados, como Brasil y México (séptimo y octavo en el mundo, respectivamente), que juntos suman más de diez millones de enfermos de diabetes.

En Brasil se sigue de cerca lo que pasa en Chile. En marzo, esa nación debe definir el proceso de licitación de insulinas que tiene en competencia a los mismos laboratorios, viejos conocidos de batallas similares en otros mercados. Por eso, éste es una especie de país piloto para Wockhardt. Es decir, si acá se cuestiona el fármaco, eso podría repercutir en su expansión en esos dos mercados, en los que ha realizado ya inversiones considerables.

La controversia local despertó la inquietud de las autoridades sanitarias brasileñas, quienes se comunicaron con el Instituto de Salud Pública (ISP) para confirmar si los cuestionamientos a la insulina tenían asidero.

En Chile hay quienes aseguran que el fármaco indio no cuenta con suficientes estudios de calidad, materia que definirán los organismos competentes. También hay otros, como el Gobierno, médicos y pacientes, que dicen lo contrario.

Algo más que exceso de azúcar

Pero esto no es sólo una controversia técnica sobre el producto que mantiene funcionando el cuerpo de millones de personas que padecen diabetes, enfermedad que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina y la glucosa por la sangre se desboca. Es una enfermedad crónica, de origen tanto genético como del tipo de vida sedentaria que la modernidad nos impuso. El negocio de la insulina es redondo, pues para un creciente número de personas, es un consumo obligado y perpetuo.

Detrás de esto, obviamente hay una historia de poder, intereses comerciales y, a veces, políticos. Están en juego 30 mil chilenos que necesitan de la insulina para vivir. Pero también las relaciones entre los médicos y los laboratorios. Y, por cierto, miles de millones de dólares.

Todos los participantes saben que en la India, el país con más enfermos de diabetes (35,5 millones), Wockhardt irrumpió en el mercado en 2003 con Wosulin a menos de la mitad del precio de su competencia. Esta irrupción motivó que tanto Eli Lilly como NovoNordisk, la empresa danesa que lidera las ventas mundiales, se vieran obligadas a bajar sus precios entre 30 y 40 por ciento, sin denunciar allá reacciones secundarias ni daños colaterales a los pacientes como los que se acusan aquí.

Con Wosulin, Wockhardt se propone disputar los mercados grandes, especialmente de Europa y Estados Unidos, a los tres grandes de este exclusivo club farmacéutico (NovoNordisk, Eli Lilly y la francesa Aventis).

La diabetes, una creciente epidemia mundial, es un mercado que se espera alcance 200 millones de personas en 2007, por un valor de 8.000 millones de dólares, de los cuales Europa y Estados Unidos representan más de 70 por ciento, en valores comerciales.

¿Te ofrezco una notita?

Es cierto. La prensa fue la primera en ventilar la acción judicial de Eli Lilly en Chile. La noticia se hizo llegar a las máquinas de los periodistas en forma de una denuncia sobre presuntas irregularidades en la adjudicación de 79.066 dosis de la insulina cristalina “humana” y de 1.137.401 dosis de insulina retardada NPH, cuyo nombre comercial es Wosulin. Ambas son manipulaciones genéticas, destinadas a reemplazar a las insulinas tradicionales, de origen animal.

El laboratorio Eli Lilly declaró en ese momento que el representante de Wosulin en Chile, Pentafarma, no había presentado estudios de calidad propios “sino que de un producto biotecnológico similar como es Humulin, que es de Eli Lilly, lo que es científicamente inaplicable y viola la confidencialidad de nuestros propios análisis. Además es información específica para nuestra insulina”.

De esta manera se puso en jaque al sistema de licitaciones del Ministerio de Salud, la calidad técnica del Instituto de Salud Pública y la seriedad de la comisión asesora de este último organismo.

Así también se instaló el tema en la opinión pública.

La defensa de Wockhardt ha estado centrada en la efectividad del fármaco. “Creo que dejamos bien claro que la calidad de los productos de Wockhardt es equivalente y reconocida por la farmacopea norteamericana y europea y por lo tanto cumple con todos los requisitos que se le exige a cualquier insulina que se comercialice a nivel mundial”, dijo el gerente general de Pentafarma, Peter Endler, quien subrayó que estos requisitos “no se requieren para comercializar el producto, pues no lo exige la legislación sanitaria”.

Dinesh Dua, presidente de Biotechnology Wockhardt, viajó desde la India hasta Chile esta semana para defender el fármaco y se refirió en duros términos a la competencia. “Esta polémica no nos extraña. Esto es algo que hemos enfrentado cada vez que entramos a un país, y lo seguiremos sufriendo cuando tengamos registro en Europa y Estados Unidos, porque las grandes compañías farmacéuticas, cuyos precios son exorbitantes y obscenos, han hecho de todo para bloquear y frenar nuestro ingreso a cualquier mercado, pero no lo lograrán”.

Estas palabras respaldaron la idea de una “guerra entre laboratorios”, una teoría que se había deslizado días antes, cuando el propio Presidente Ricardo Lagos atribuyó a la “competencia del mercado”, el desprestigio del que estaba siendo objeto Wosulin.

Consultado por LND, un importante facultativo de un hospital público capitalino confesó que no le cabe duda que aquí hay una contienda económica. “Personalmente he visto a visitadores médicos de laboratorios en los pasillos de la unidad de diabetes hablando mal de la insulina india. Y aunque esto es común, se ha vuelto una práctica más agresiva en los últimos días”.

Un millón de dudas

Las críticas a la insulina india también vinieron desde Concepción, cuando la alcaldesa Jacqueline van Rysselberghe, dijo conocer efectos adversos en tres personas y presentó un recurso judicial para paralizar su distribución en el sistema público, rechazado el viernes 17 por la Corte de Apelaciones de Santiago.

El fallo dio así la razón al vapuleado ministro de Salud, Pedro García, quien había advertido que el recurso de la alcaldesa era una pérdida de tiempo y de recursos.

“Yo sé diferenciar las cosas y veo esta situación desde el punto de vista de los pacientes. Yo creo que hubo una sobrerreacción de una alcaldesa y eso se aclara como corresponde. Y el resultado del ISP sobre los frascos de la insulina en Concepción demostró que ésta estaba en una total normalidad”, dijo por su parte el director del Servicio de Salud Occidente, Enrique Ayarza, quien comentó que, por ejemplo, el Hospital San Juan de Dios ha entregado Wosulin a cerca de cuatro mil pacientes y ninguno ha mostrado una reacción desfavorable.

Hay quienes van más allá e indican que las acciones emprendidas por Van Rysselberghe sólo tenían una intención política para lograr posicionar su “rostro” al interior de su partido (UDI) y frente a la opinión pública.

Un médico de la Octava Región dijo a LND que antes que estallara el conflicto el doctor Carlos Grant, una eminencia en diabetes, comenzó a hablar mal de la insulina india.

El 22 de agosto de 2005, el doctor Grant afirmó en una entrevista al diario “El Sur” que no se sabía si los medicamentos indios “son tóxicamente seguros”. En la entrevista también dijo conocer antecedentes que presentó la empresa farmacéutica a favor de la insulina Wosulin, en los cuales se analiza a 60 ratas durante 28 días “y en ellas se compara la insulina internacional con la india y se concluye que son iguales”.

“No se puede concebir que una enfermedad como la diabetes se mida con simples estudios hechos con ratitas” afirmó.

En septiembre del año pasado, el doctor Grant viajó a Grecia invitado a un seminario por NovoNordisk, uno de los laboratorios que junto a Eli Lilly perdió la licitación pública frente a la insulina india.

El doctor Grant consultado por LND dijo: “Es cierto. No puedo negar que he sido auspiciado por NovoNordisk en mi viaje a Grecia. Y mañana seré auspiciado por otra empresa quizás. Pero esto no quiere decir nada. Jamás he tenido conflicto de intereses. Ni yo ni ninguno de los médicos que conozco nos vendemos a las empresas. No sé por qué me señalan a mí. ¿Alguien le ha consultado a los otros 30 médicos chilenos que viajaron? ¿Quién los auspició?”.

También la Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes (Sochem) cuestionó la falta de estudios clínicos del producto. La Sochem ha realizado una serie de seminarios y cursos auspiciados por los más grandes laboratorios de insulinas del mundo, como Ely Lilly y NovoNordisk.

Sergio Majlis, tesorero del gremio, dijo a LND que no hay relación entre estos auspicios y la utilización de un medicamento u otro. “Los médicos tienen toda la libertad de recetar las insulinas. No hay ninguna relación económica del médico con el laboratorio, ni premios adicionales ni nada”, aseguró.

¡Por favor, eso no pasa en Chile!

Las relaciones entre farmacéuticas y médicos no son nuevas en el mundo. Ello no quiere decir que los médicos no puedan mantener su autonomía y libertad, pero sí se establecen conflictos de intereses que en Chile no están regulados.

El presidente del Colegio Médico, Juan Luis Castro, fue tajante: “Aquí en Chile no existen presiones a los médicos. No hay presiones ni intereses de otros laboratorios. Las discusiones por temas comerciales son problema de ellos. Nosotros estamos ajenos a este tipo de cosas. Somos un organismo independiente preocupado nada más que por la salud de la población”.

Sin embargo, y al margen de este caso en particular (insulinas), tanto médicos chilenos como ex visitadores de laboratorios admiten que la industria realiza donaciones de todo tipo que pueden poner en cuestión la independencia de los facultativos.

“Nos entregan una lista de médicos que a las compañías les interesan. Los tienen rankeados. Nuestro objetivo es convencerlos de que recete nuestro producto. ¿Cómo se les convence? Dándoles a conocer el fármaco y además, con regalos. Estos van desde lápices y vasos con el logo del laboratorio hasta muebles y viajes al extranjero. Además todo tipo de auspicios”, dice un ex visitador médico de un reconocido laboratorio que pide ocultar su identidad.

El joven dice que el objetivo es hacerle sentir a esos médicos todo lo que han hecho por ellos, especialmente si siguen sin recetar lo suficiente su producto. Esta es información confidencial, agrega, pero han logrado penetrar el sistema a través de empresas externas que les venden listas completas de las prescripciones vendidas en las farmacias.

El profesional indica que “muchas veces son los propios médicos los que solicitan regalos. Quieren ir a un congreso en el extranjero y te piden que les digas al laboratorio que los invite. Esos médicos saben que si piden algo, tendrán luego que retribuir ese favor, porque el laboratorio así también lo entiende. Otros se mantienen firmes. Todo depende del médico y uno se da cuenta de eso de inmediato”, dice.

Otra visitadora médica señaló a LND que se sorprendió con la respuesta que le dio un día un facultativo. “Yo le ofrecí un remedio de mi laboratorio y él me dijo. ‘¡Cómo quiere que recete el suyo si otro laboratorio me amobló completa la oficina!’ ”.

En una publicación, el prestigioso cardiólogo Alexis Lama plantea su inquietud por los conflictos de intereses que generan las donaciones. “...Una forma común es a través de regalos que pueden ser pequeños y de poco valor, tales como lápices, llaveros, linternas tipo lápiz, calendarios, tazas, etc, generalmente con el nombre impreso de la empresa o de uno de sus productos. Hay regalos un poco más valiosos, como estetoscopios, subscripciones a revistas, juegos de CD, teléfonos celulares, máquinas de fax, radios, cámaras, boletos para eventos culturales, deportivos, gastronómicos, pasajes aéreos, etc.”, dice Lama.

Lama piensa que las suspicacias acabarían si se impide a los médicos aceptar obsequios, como está establecido en Francia, por ejemplo, por el Código Sanitario y el Código Deontológico del Consejo Nacional Médico, que prohíben a los médicos recibir regalos o beneficios de más de 30 euros, sancionando las infracciones con una multa de hasta 75.000 euros y dos años de prisión.

Sin embargo, los “presentes” recibidos por los médicos aún no son rechazados institucionalmente en Chile.

Una práctica que a Hipócrates se le olvidó mencionar. LND

*Colaboración de Katerinne Pavez.


Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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viernes, marzo 17, 2006

Cuestionan los tratamientos contra la diabetes

El 42 por ciento de los médicos que atienden a pacientes con diabetes no recetan tratamientos efectivos en contra de la enfermedad.

De acuerdo con la Federación Mexicana de Diabetes los médicos prefieren retrasar el uso de la insulina, aún cuándo el paciente presente síntomas como la ceguera o esté a punto de la amputación de alguna de las extremidades.

El catedrático de la Universidad de Medicina de Harvard, Arturo R. Rolla, indicó que la insulina ha sido ‘satanizada’ por los médicos, que son los primeros en no comprender que su uso en etapas más tempranas del tratamiento puede proporcionar al paciente una mejor calidad de vida.

En el marco del XLV Congreso Nacional de la Sociedad de Nutrición y Endocrinología, el reconocido especialista precisó que los medicamentos orales han sido la primera opción para el tratamiento médico.

Sin embargo, cuándo dejan de dar el resultado esperado los especialistas tratan de evitar a toda costa ofrecer insulina a sus pacientes.

Por lo que insistió que la comunidad médica debe conocer los beneficios que otorga el tratamiento para indicar el uso de la insulina en etapas más tempranas del tratamiento para proporcionar al paciente una mejor calidad de vida.

La insulina es una hormona que se produce en las células del páncreas, cuyo efecto es disminuir la glucosa sanguínea.

En Yucatán hay más de 129 mil 500 personas con diabetes, pues se estima que 11.8 por ciento de la población está afectada por este mal.

Se estima que el 30 por ciento de los afectados desconocen que la padecen, por lo que no se someten a cuidados ni a tratamientos.

Por esta razón, la diabetes es la tercera causa de muerte en la entidad y una de las principales razones de amputación de extremidades.

De cada 10 personas que pierden alguna extremidad, siete son a causa un mal control de la enfermedad.

Una de las principales causas de los altos índices de diabetes en la entidad son los malos hábitos alimenticios y el alto consumo de refrescos embotellados.

En los últimos años la edad de prevalencia de la enfermedad ha disminuido, a partir de los 20 años han personas propensas de contener la enfermedad.

Por su parte, Arturo R. Rolla indicó que del total de pacientes detectados en todo el país, menos del cinco por ciento utiliza insulina.

Consideró que esta cantidad es muy pequeña comparada con países desarrollados, como Alemania, donde el 50 por ciento de las personas detectadas con diabetes mellitus tipo dos la utilizan como tratamiento.

"Existen muchos beneficios en la utilización de insulinas. Desde la mejora en la calidad de vida hasta en el control de las complicaciones. Por el contrario de lo que piensa la gente, el uso de insulina ofrece al paciente una serie de beneficios que impactan de forma radical", indicó.

A los beneficios en la salud, se suman los económicos pues la insulina es más económica que los tratamientos orales.

Asimismo, los gastos por consecuencias vinculadas a la diabetes se disminuyen, ya que la insulina permite un mejor control del padecimiento.

http://www.sipse.com.mx


Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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lunes, marzo 13, 2006

Pfizer aún no confirmó los precios de su especialidad inhalable para la diabetes

Pfizer aún no confirmó los precios de su especialidad inhalable para la diabetes el costo de Exubera se presenta como un grave problema para los consumidores


03/02/2006 09:15:00 - Los diabéticos que opten por Exubera deberán invertir, en los Estados Unidos, al menos cuatro dólares diarios, casi tres o cuatro veces el costo de la insulina inyectable, si se tiene en cuenta que se precisan –en pacientes con diabetes 1- tres o cuatro inyecciones diarias. La farmacéutica neoyorquina deberá hacer una extraordinaria campaña con el fin de tranquilizar a los médicos, quienes argumentan que el producto no cuenta con “historia”.


La banca de inversión SG Cowen, en una nota enviada a sus inversores, asegura que el costo final de Exubera por día debería rondar los cuatro dólares. La investigación, redactada por el analista Ian Sanderson, explica que ese monto equivale a tres o cuatro veces el precio actual que deben abonar los diabéticos que precisan insulina 1, y que se inyectan hasta cuatro veces por día.

Las indicaciones de Exubera, la primera droga inhalable para esa enfermedad de la historia y una evolución muy importante para los pacientes que la padecen, indican que debe ser consumida al menos 3 veces por día, específicamente antes de cada comida.

Pfizer, sin embargo, aún no puso precio al producto y recién tiene pensado lanzarlo hasta cerca de mitad de año. Aún el tema de su aprobación está caliente, pero muchos médicos comienzan a poner dudas. Es por eso, que la farmacéutica neoyorquina debería tener en cuenta este punto desde ahora.

Al momento de aprobar a Exubera, la Food and Drug Administration dijo claramente que “para más de cinco millones de norteamericanos que precisan inyecciones de insulina, este nuevo medicamento es una alternativa potencial”. El total de enfermos de diabetes en el país del norte estaría entre el rango de 18 a 21 millones de personas.

Los especialistas de bancas de inversión están considerando que el precio de Exubera podría ser un gran obstáculo para los afiliados a sistemas de medicina privados norteamericanos. Como regla general, los planes de salud dan incentivos para que sus socios seleccionen medicamentos más baratos que los caros. Si estas compañías deciden cubrir al producto de Pfizer y Nektar Therapeutics, cualquier paciente con diabetes deberá desembolsar, mediante co-pagos hasta 50 dólares por mes, comparados con los entre 10 y 25 dólares que abonan por las insulina inyectable.

Pfizer, sin embargo, aclaró que las dosis variaran de acuerdo con las características de cada paciente. Cada prescripción incluirá sólo 30 días, algo que le permitirá competir aún más con las pastillas. Al respecto, si este producto se compara con Actos, de Takeda Pharmaceuticals, el precio es altamente favorable. El fármaco de la japonesa cuesta al menos 160 dólares mensuales. O, dicho de otra manera, 4 dólares diarios.

El caso de la especialidad de Takeda es muy particular: alcanzó a un nicho de personas con diabetes 2 que están dispuestos a pagar, desde 1999, esa cifra. Datos de consultoras especializadas indican que desde su lanzamiento, se recetaron 44 millones de recetas. Por lo tanto, a ese público debería apuntar Exubera, explican.


Aún faltan algunos meses para que el producto llegue al mercado. Y se aproxima una interesantísima guerra de precios y estrategias comunicativas. Fundamentalmente con médicos, quienes podrían temer recetar el producto, ya que carece de historia y antecedentes de seguridad.

http://www.networkmedica.com/home/index.php?acc=articulo&id=2564&page=2




Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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domingo, marzo 12, 2006

Revisión sobre diabetes tipo 2

La diabetes mellitus (DBT) alcanza proporciones epidémicas y afecta a más de 170 millones de personas en todo el mundo. Las estimaciones globales para el año 2010 predicen un aumento de aproximadamente 50%, con mayores incrementos en los países en vías de desarrollo de Africa, Asia y Sudamérica. En las naciones más desarrolladas, la prevalencia de DBT es de aproximadamente 6%; entre los adolescentes obesos de raza blanca, el 4% presenta DBT y el 25% tolerancia anormal a la glucosa.

Aproximadamente 90% de los individuos con diabetes presenta DBT tipo 2 (no dependiente de insulina) y, dentro de esta categoría, no más del 10% representa las formas monogénicas. De este modo, la mayoría de los casos de DBT en el mundo se deben a la forma común de DBT tipo 2 que manifiesta una patogénesis multifactorial secundaria a alteraciones en diversos productos génicos. Los costos médicos y socioeconómicos de la DBT se relacionan con sus complicaciones, por lo general, macrovasculares y microvasculares debido a la aterogénesis acelerada. La morbilidad cardiovascular en pacientes con DBT tipo 2 es 2 a 4 veces mayor que en las personas no diabéticas. En esta reseña se analizaron los criterios diagnósticos, los factores hereditarios, la fisiopatología y el tratamiento de la DBT tipo 2.

Diagnóstico

La DBT se diagnostica sobre la base de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud del año 1999. Los criterios diagnósticos abarcan los siguientes: para DBT, una concentración de glucosa en plasma venoso en ayunas > 7 µmol/l o > 11.1 µmol/l luego de 2 horas de sobrecarga de glucosa (75 gr de glucosa por vía oral); para intolerancia a la glucosa, un nivel de glucosa en plasma venoso > 7.8 µmol/l y <> 6.1 µmol/l y < 7 µmol/l y < 7.8 µmol/l luego de 2 horas de sobrecarga de glucosa en caso de que se midiese. Sin tratamiento, aproximadamente el 7% de las personas con intolerancia a la glucosa e intolerancia en ayunas a la glucosa progresarán a DBT manifiesta por año. Es más, la intolerancia a la glucosa acarrea un riesgo creciente de enfermedad macrovascular.

Herencia en la DBT tipo 2. Factores genéticos

Los antecedentes familiares positivos confieren un riesgo 2 a 4 veces mayor de DBT tipo 2. El 15% a 25% de los parientes en primer grado de los pacientes con DBT tipo 2 presentan intolerancia a la glucosa o DBT. El riesgo durante toda la vida (a la edad de 80 años) para la DBT tipo 2 es del 38% si un padre se encuentra afectado y del 60% a los 60 años si 2 padres se encuentran afectados. En individuos mayores de 60 años, las tasas de concordancia genética para la DBT fueron del 35% a 58% en gemelos monocigóticos, en comparación con el 17% a 20% en gemelos dicigóticos.

Si bien los factores genéticos son importantes, debe tenerse en cuenta que la DBT es una enfermedad muy heterogénea. Sólo se identificaron pocos genes candidatos y polimorfismos genéticos como el polimorfismo altamente prevalente Pro12Ala en el receptor gamma activado por proliferadores peroxisomales (PPARgamma), los genes que codifican para el sustrato 1 del receptor de insulina (IRS1), para el receptor 1 de sulfonilurea (SUR1), para el rectificador de ingreso de potasio 6.2 (KIR6.2) y para calpaína 10. El PPARgamma es un factor de transcripción activado por ciertos ácidos grasos, prostanoides y tiazolidinedionas.

La isoforma PPARgamma1 se expresa en la mayoría de los tejidos; mientras que la isoforma PPARgamma2 es específica para el tejido adiposo, donde cumple un papel clave en la regulación de la diferenciación adipogénica. El alelo prolina de alto riesgo del polimorfismo Pro12Ala en el PPARgamma presenta una prevalencia del 75% en las personas de raza blanca. El genotipo alanina resultaría en una mayor sensibilidad a la insulina. La variante prolina manifiesta menor actividad transcripcional y mayor resistencia a la insulina.

El polimorfismo Gli972Arg en IRS1 indica una asociación débil con DBT tipo 2, quizá debido a la disfunción de las células beta del páncreas más que a la resistencia a la insulina. El polimorfismo Gli483Ser en PGC1alfa -coactivador 1 del PPARgamma, cofactor transcripcional para genes involucrados en la oxidación mitocondrial de ácidos grasos y en la síntesis de ATP- también se asociaría con DBT tipo 2, aunque por mecanismos desconocidos. Los genes ABCC8 y KCNj11 que codifican para el SUR1 y KIR6.2, respectivamente, se localizan en forma adyacente en el cromosoma 11.

No existen pruebas suficientes sobre una asociación de 2 polimorfismos en el SUR1 (exón 16-3t/c, exón 18 T759T) con DBT tipo 2. Las pruebas son más firmes acerca de la variante E23K en el gen KIR6.2, dado que se sugirió que el riesgo de DBT tipo 2 aumenta en casi el 15% para el alelo K, quizá mediante la disminución de la secreción de insulina. El gen calpaína 10 en la región NIDDM1 del cromosoma 2 codifica para calpaína 10, una cisteinaproteasa. Las variantes genéticas en la calpaína 10 afectarían la sensibilidad a la insulina, la secreción de insulina o la relación entre ambas. Las anormalidades en el gen HNF4A (factor nuclear de los hepatocitos 4 alfa) producen la DBT de inicio en la madurez de la forma juvenil tipo 1. Las variaciones genéticas cercanas o en el promotor P2 del gen MODY-1 y HNF4A (cromosoma 20q) se relacionaron con DBT tipo 2. El alelo III de las secuencias repetidas en tándem (VNTR) próxima al gen de insulina (cromosoma 11p15) se asoció con DBT tipo 2.

Fisiopatología de la hiperglucemia, resistencia a la insulina y disfunción de células beta pancreáticas

La insulina es la hormona clave para la regulación de la glucemia y, en general, la normoglucemia se mantiene por el interjuego equilibrado entre la acción y la secreción de la insulina (menor acción, mayor secreción y viceversa). Las células beta pancreáticas normales pueden adaptarse a los cambios en la acción de la insulina. En las personas con tolerancia normal a la glucosa existe una relación casi hiperbólica entre la función de las células beta y la sensibilidad a la insulina. La desviación de esta hipérbola, como en los pacientes con intolerancia a la glucosa o DBT tipo 2, se produce cuando la función de las células beta es inadecuadamente baja para un grado específico de sensibilidad a la insulina. De modo que la disfunción de las células beta es un componente importante en la patogénesis de la DBT tipo 2. Sin embargo, no sólo el desvío de la hipérbola sino también su progresión afectan la glucemia. Cuando la actividad de la insulina disminuye, en general el sistema compensa mediante el incremento de la función de las células beta. No obstante, al mismo tiempo, las concentraciones de glucemia en ayunas o 2 horas después de la sobrecarga de glucosa aumentan levemente. Este incremento puede ser pequeño, pero con el transcurso del tiempo provocan daño debido a la toxicidad de la glucosa en las células beta.

La hiperglucemia produce un aumento de las especies reactivas de oxígeno en las células beta con el daño consiguiente en los componentes celulares como la pérdida de la homeosecuencia (homeobox) pancreática duodenal, un regulador crítico de la actividad promotora de insulina, lo cual lleva a la disfunción de las células beta. Además, las especies reactivas de oxígeno aumentan la actividad del NFkappaB (factor nuclear kappaB), que puede inducir apoptosis. La resistencia a la insulina se presenta cuando los efectos biológicos de la insulina son menores a los esperados, tanto para el depósito de glucosa en el músculo esquelético como para la supresión de la producción endógena de glucosa, principalmente en el hígado. La producción endógena de glucosa se acelera en pacientes con DBT tipo 2 o intolerancia a la glucosa en ayunas. Dado que este incremento se produce en presencia de hiperinsulinemia, al menos en etapas tempranas e intermedias, la resistencia hepática a la insulina es la fuerza directriz de la hiperglucemia en la DBT tipo 2.

La resistencia a la insulina se asocia fuertemente con obesidad e inactividad física y se identificaron diversos mecanismos que median esta interacción, como diversas hormonas circulantes, citoquinas y ácidos grasos libres no esterificados (NEFA [non-esterified free fatty acids]) que se originan en el adipocito y modulan la acción insulínica. El excesivo almacenamiento de triglicéridos, en especial en el tejido adiposo visceral o subcutáneo profundo, lleva a la resistencia a los efectos de la insulina de supresión de la lipólisis y el consiguiente incremento en la liberación y los niveles circulantes de NEFA y glicerol que, a su vez, agravan la resistencia a la insulina en el músculo esquelético e hígado. En los modelos experimentales con animales, sólo la ausencia de receptores de insulina en el hígado y en las células beta pancreáticas se asoció con intolerancia a la glucosa; mientras que esto no ocurrió con la ausencia de receptores en el músculo y tejido graso. Estos hallazgos avalan claramente el papel central de la resistencia hepática a la insulina en la patogénesis de la DBT tipo 2 y sugieren que se necesita una adecuada señal insulínica en las células beta pancreáticas para mantener su función.

La insulina ejerce sus respuestas metabólicas pleiotróficas mediante la unión y activación de un receptor específico de la membrana plasmática con actividad de tirosina quinasa. Los sustratos del receptor quinasa de la insulina, principalmente la proteína IRS, se fosforilan en las cadenas laterales de tirosina en diversos sitios que sirven de unión a diferentes proteínas adaptadoras que llevan a una serie de cascadas de señales intracelulares, representadas por vías de activación.

En estados de resistencia a la insulina, uno o más de los siguientes mecanismos moleculares bloquean las señales de insulina: la desfosforilación de las cadenas laterales de tirosina mediante tirosinafosfatasas, como la fosfotirosina fosfatasa 1B, a nivel del receptor de insulina y de las proteínas IRS y la fosforilación de residuos de serina y treonina por serina quinasas como diversas proteínas quinasas activadas por mitógenos, c-Jun quinasa, proteína quinasa C atípica a nivel de las proteínas IRS. La regulación por disminución de las señales también puede producirse mediante la internalización del receptor de insulina y la degradación de las proteínas IRS por los miembros de la familia de proteínas supresoras de las señales de citoquinas.

El aumento en las concentraciones de NEFA y citoquinas inflamatorias, como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alfa) y la interleuquina (Il-6) liberados por el tejido adiposo visceral en exceso afectan en forma adversa la cascada de señales de la insulina. Los NEFA inhiben el metabolismo de la glucosa estimulado por la insulina en el músculo esquelético, estimulan la gluconeogénesis hepática y activan las quinasas celulares mediante el incremento en los niveles celulares de diacilglicerol que activan las quinasas inflamatorias tales como el inhibidor kappaB quinasa y c-jun quinasa que aumenta la fosforilación de serina y treonina de IRS1 y reduce las señales cascada abajo de IRS1.

El TNF-alfa incrementa la lipólisis en los adipocitos con mayores aumentos en los niveles de NEFA y también produce efectos directos negativos sobre las vías de señales de insulina. La IL-6 inhibe la cascada de señales de insulina mediante el aumento de la expresión de las proteínas supresoras de las señales de citoquinas. Además de sus efectos sobre la cascada de señales de insulina, los factores del tejido adiposo circulante afectan la función endotelial vascular, lo que relaciona el incremento del riesgo vascular en el síndrome metabólico con los mecanismos celulares de resistencia a la insulina.

En presencia de glucosa, la oxidación de los ácidos grasos en las células beta se inhibe y se produce la acumulación de acilcoenzima A de cadena larga, que puede disminuir el proceso de secreción de insulina por la apertura de los canales de potasio de las células beta. Otros mecanismos de lipotoxicidad comprenden el incremento de la expresión de la proteína de desacople 2 que reduce la formación de ATP y, por ende, disminuye la secreción de insulina y la apoptosis de células beta por medio de los ácidos grasos; la síntesis de ceramidas inducidas por triglicéridos o la generación de óxido nítrico.

Mientras los niveles circulantes de NEFA y diversas citoquinas aumentan en la obesidad abdominal, las concentraciones de adiponectina disminuyen, lo cual reduce la sensibilidad a la insulina a nivel hepático y muscular. La acumulación de triglicéridos ectópicos en los depósitos viscerales, principalmente hepáticos, sugirieron la presencia de un defecto en la oxidación lipídica mitocondrial en pacientes con DBT tipo 2, los cuales presentan una capacidad oxidativa alterada y mitocondrias pequeñas en el músculo esquelético.

Aun antes de la aparición de hiperglucemia manifiesta, la cual por sí sola afecta en forma adversa la función de las células beta, se demostraron defectos secretorios, como en los individuos con intolerancia a la glucosa. En personas predispuestas se presenta un defecto secretorio de insulina, quizá sobre una base genética. La obesidad, una enfermedad aguda o la edad pueden poner de manifiesto o agravar el defecto subyacente, lo cual en última instancia lleva a DBT manifiesta. El papel del depósito de polipéptidos amiloides (como amilina) en los islotes pancreáticos, cosecretados con la insulina a una tasa 10 veces menor, es poco claro. Se han propuesto diversos mecanismos, tales como la inhibición de la secreción de insulina, de glucagón y de las acciones de insulina y la citotoxicidad de los agregados.

Tratamiento

Dado que la resistencia a la insulina cumple un papel fundamental en la patogénesis de la DBT tipo 2, el objetivo terapéutico consiste en mejorar la sensibilidad tisular a la insulina y proteger a los pacientes de las complicaciones a largo plazo, en especial, las cardiovasculares. El tratamiento inicial comprende modificaciones en el estilo de vida, tales como ejercicio y pérdida de peso, lo cual reduce la progresión de intolerancia a la glucosa a DBT manifiesta y puede mejorar muchos de los parámetros de riesgo cardiovascular del síndrome metabólico.

Diversos ensayos demostraron que la aparición de DBT puede retrasarse o evitarse en individuos de alto riesgo mediante una dieta estricta y un programa de ejercicios y fármacos tales como metformina, acarbosa o tiazolidinedionas. Por lo general, las drogas que mejoran la sensibilidad a la insulina son las tiazolidinedionas, las cuales no sólo disminuyen la glucemia sino que también mejoran la función vascular, la dislipidemia y la inflamación en la DBT tipo 2. En especial, estas drogas activan a los receptores PPARgamma en el tejido adiposo y alteran el metabolismo y la distribución adiposa. La redistribución de los triglicéridos tisulares de los depósitos viscerales reduce los niveles de NEFA circulantes, quizá por el secuestro en el compartimiento subcutáneo menos lipolítico. Las tiazolidinedionas también disminuyen las concentraciones circulantes de citoquinas proinflamatorias que promueven la resistencia a la insulina, como la Il-6 y FNT-alfa y, al mismo tiempo, incrementan las concentraciones de adiponectina que presenta propiedades de sensibilidad a la insulina y antiinflamatorias.

En estudios controlados se demostraron los beneficios vasculares y renales de las tiazolidinedionas. A diferencia de la metformina, las tiazolidinedionas pueden administrarse en personas con función renal disminuida y son mejor toleradas, sin efectos adversos gastrointestinales significativos. Las principales reacciones adversas de las tiazolidinedionas abarcan el aumento de peso y la retención de líquido, y la insuficiencia cardíaca de manera excepcional.

La metformina actúa a nivel del hígado, donde inhibe la producción de glucosa e incrementa la sensibilidad a la insulina. Además, presenta menos acción sobre la resistencia a la insulina, la inflamación y la función cardiovascular en comparación con las tiazolidinedionas. Los inhibidores de la alfa glucosidasa, como la acarbosa, actúan en el tracto gastrointestinal donde inhiben la absorción de glucosa y estimulan la liberación del péptido 1 similar al glucagón. Asimismo, protege contra la aparición de DBT y enfermedad cardiovascular, y actúan mediante el cierre de los canales de potasio de las células pancreáticas, lo cual lleva al aumento de la secreción de insulina. Además, se demostró que reducen el riesgo de enfermedad macrovascular y microvascular.

Dado que los derivados de sulfonilureas actúan a bajas concentraciones plasmáticas de glucosa, esto explica la potencial aparición de hipoglucemia. Si bien tolbutamida, glicazida y glipizida poseen una relativa corta duración de acción, glimepirida y glibenclamida presentan larga duración de acción (24 horas), lo cual incrementa el riesgo de hipoglucemia. Las meglitinidas, como nateglinida, que se une al mismo sitio del SUR-1, y repaglinida, que se une en un sitio cercano al receptor, producen la liberación de insulina. Sin embargo, ambos agentes manifiestan una duración más corta que los derivados de las sulfonilureas y, por ende, se asocian con un riesgo menor de hipoglucemia.

Un nuevo secretagogo de insulina, el péptido 1 similar al glucagón, presenta propiedades potentes insulinotróficas, efectos tróficos sobre las células beta y acciones inhibitorias sobre la motilidad intestinal, todos los cuales reducen la glucemia. Sin embargo, dado que este péptido lo inactiva en forma inmediata la dipeptidil peptidasa IV, no es práctico en el aspecto terapéutico. Se encuentran en elaboración análogos resistentes a la dipeptidil peptidasa IV e inhibidores selectivos de la dipeptidil peptidasa IV.
Respecto del tratamiento de otros factores de riesgo cardiovascular, se demostraron los beneficios de la terapia antihipertensiva en la DBT asociada con hipertensión; también del uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina para disminuir el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y muerte en pacientes diabéticos con al menos un factor de riesgo, aun en ausencia de hipertensión. Por último, también se mostraron las ventajas del tratamiento con estatinas y de la terapia antiplaquetaria con aspirina.

Aspectos futuros

La mejor comprensión de los mecanismos moleculares de la DBT permitirá la identificación de individuos de alto riesgo y la aparición de nuevos conceptos farmacológicos, la estratificación de riesgo y las medidas preventivas dirigidas. El objetivo a largo plazo señala la elaboración de drogas que restauren la normoglucemia mediante la corrección de defectos patogénicos específicos, concluyen los autores.

http://www.intramed.net/


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Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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domingo, marzo 05, 2006

La lactancia reduce el riesgo de diabetes materna

Las mujeres que dan el pecho a sus hijos durante más tiempo tienen menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 (antes llamada del adulto), según concluye un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA). El trabajo señala además que amamantar al bebé también reduce la resistencia a la insulina y usar medicación para impedir la lactancia "podría aumentar el riesgo de contraer la diabetes de adultos".

La investigación, dirigida por Alison M. Stuebe, del hospital Brigham de Boston (EE UU) y realizada a partir de los datos de 150.000 enfermeras estadounidenses, revela que el acto de amamantar absorbe mucha energía y mantiene estabilizados los niveles de azúcar. El análisis de los datos de las mujeres que habían sido madres en los últimos 15 años refleja que estas mujeres reducían sus posibilidades de padecer diabetes en el 15% por cada año de lactancia.

El estudio realizado pone de manifiesto, además, que la lactancia supone una elevada actividad del metabolismo de la mujer, con un gasto de unas 500 calorías al día para producir la leche. "Una mujer con dos hijos y que amamantó a cada uno durante al menos un año, podría reducir su riesgo de diabetes en cerca de un tercio en años posteriores", precisa el estudio.

En la actualidad hay en el mundo 124 millones de personas que padecen diabetes mellitus y esta cifra puede llegar a los 300 millones en el año 2025 a causa del incremento del sedentarismo y las dietas desequilibradas, así como a la mayor esperanza de vida de la población.

Otra investigación publicada en Environmental Health señala que la exposición a elevados niveles de agentes contaminantes orgánicos persistentes (POP), presentes en alimentos como los pescados grasos, se relaciona asimismo con un mayor riesgo de sufrir diabetes tipo 2.

http://www.elpais.es


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Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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Beneficios del tratamiento de la diabetes con fenofibrato

La diabetes se corresponde con uno de los principales problemas sociosanitarios a los que deben enfrentarse los sistemas de salud de todo el mundo. Así debe comprenderse cuando se observa, en primer lugar, que la cifra de afectados, establecida en 1999 en torno a los 120 millones de personas de todo el planeta, alcanzará, de acuerdo con las estimaciones de la OMS, los 300 millones para el año 2025.

Por su parte, y en segundo lugar, debe tenerse en cuenta, tal y como explicó el Prof. Michel Farnier, director del Departamento de Endocrinología y Lipidología de la Point Médical Clinic de Dijon (Francia), “que el riesgo cardiovascular asociado a la diabetes es hasta 2-4 veces mayor que el que presenta la población normoglucémica. Ello determina que un 65%-80% de los pacientes diabéticos fallezca por eventos coronarios”. Riesgo cardiovascular, en definitiva, significativamente incrementado y que obedece a los niveles lipídicos característicos de la enfermedad: disminución de la concentración de HDL-C sérica; elevación de las cifras de triglicéridos; y partículas LDL-C densas y de pequeño tamaño –altamente aterogénicas–. En consecuencia, y en aras disminuir el riesgo, el tratamiento de la diabetes debe contemplar la mejoría de los parámetros lipídicos de los pacientes.

En este contexto, cabe recordar, como apuntó el Prof. Scott Grundy, director del Centro de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Dallas (Estados Unidos), “que el tratamiento con estatinas no consigue erradicar el riesgo de enfermedad coronaria asociado con los niveles bajos de HDL-C. Además, las estatinas pueden prevenir parcialmente el riesgo macrovascular, pero lo que necesitamos son tratamientos que también prevengan las complicaciones microvasculares”.

Estudio FIELD

Contrariamente a como sucede con las estatinas, fenofibrato induce un incremento del 8% de los niveles de HDL-C. Así ha sido constatado por los numerosos estudios que, según indicó el profesor George Steiner, director del Centro de Colaboración para el Estudio de la Aterosclerosis en la Diabetes de la OMS, “también han evidenciado que el tratamiento con fenofibrato se asocia con una disminución del 10% del colesterol total y del 7% de las LDL-C, así como con un incremento del tamaño de estas lipoproteínas”. Todo ello sin olvidar los resultados del estudio DIAS, en los que se demostró que fenofibrato induce una reducción del 42% de la tasa de eventos cardiovasculares. “Sin embargo –explicó el Dr. Steiner–, y tal y como ha sucedido con los trabajos desarrollados con fibratos, la muestra del DIAS era insuficiente, por lo que los resultados no pueden considerarse concluyentes”.

Por esta razón, y con el objetivo de corroborar las evidencias alcanzadas en la literatura –mejoría del perfil lipídico, así como incremento de la esperanza de vida de los pacientes diabéticos–, 300 médicos y 9.795 pacientes diabéticos controlados (HbA1C media de 6,9%) de Australia, Nueva Zelanda y Suecia han tomado parte en el FIELD (Fenofibrate Intervention and Event Lowering in Diabetes), el mayor ensayo clínico aleatorizado y prospectivo desarrollado con fibratos. El estudio, impulsado por Fournier Pharma, fue diseñado para evaluar el efecto de fenofibrato sobre la incidencia de enfermedad coronaria y cardiovascular de la población con diabetes tipo 2.

De acuerdo con los resultados, publicados en la edición on-Line de The Lancet y presentados en el marco de la Reunión Anual de la Asociación Americana de Cardiología (AHA) celebrada en Dallas, fenofibrato induce, en comparación con placebo, una reducción del 11% de la tasa de eventos cardiovasculares. Los beneficios del tratamiento con fenofibrato fueron mayores en, por una parte, los pacientes menores de 65 años y, por otra, la prevención primaria: como indicó el Dr. José Luis Palma, del Servicio de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, “los participantes sin enfermedad cardiovascular previa –el 78% de la totalidad de la muestra– experimentaron una reducción del 25% de la tasa de infarto de miocardio no fatal”.

Asimismo, en palabras del Dr. Anthony Keech, investigador principal del estudio, “el tratamiento con fenofibrato, muy bien tolerado por los pacientes, se asoció con una notable y significativa reducción no sólo de la incidencia de hospitalizaciones, sino también de la progresión a albuminuria y de la necesidad de diálisis y de tratamientos con láser de la retina. En definitiva, se trata del primer estudio en el que se demuestra que un único tratamiento hipolipemiante reduce el riesgo de eventos macro y microvasculares en la población con diabetes tipo 2”. Según indicó el Dr. Juan Carlos Pedro-Botet, catedrático de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona, “que fenofibrato regrese la posible nefropatía y retinopatía con independencia de los niveles lipídicos basales es ciertamente una buena noticia”.

Por último, los resultados del FIELD han venido a confirmar la ideoneidad y seguridad del tratamiento combinado con fenofibrato y estatinas. Evidencia que, como resaltó el Dr. Jesús Millán, jefe de la Unidad de Medicina Interna del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, “debe considerarse como muy importante desde el punto de vista práctico, especialmente para los médicos de AP. Pues el tratamiento de la diabetes contempla en muchas ocasiones la asociación de una estatina para reducir las LDL-C”.


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Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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