Salud y Diabetes *

 

viernes, junio 19, 2009

Qué es la diabetes mellitus?

LA DIABETES ES UNA ENFERMEDAD CRÓNICA en la que se produce una alteración en el aprovechamiento de los azúcares debido a una carencia parcial o total, de la hormona insulina o a que esta no cumple su función. La insulina hace posible que los azúcares entren en las células para poder ser utilizados como fuente de energía, si es escasa o funciona mal, los azúcares se acumulan en la sangre, produciendo lo que se denomina hiperglucemia (niveles por encima de lo normal de azúcar -glucosa- en la sangre). Se calcula que en España entre un 3% y un 5% de la población es diabética, de los cuales la mayor parte sufren la llamada diabetes tipo II o del adulto (no dependiente de insulina), y en menor proporción (un 15%), la diabetes tipo I o infantil (precisa de administración de insulina). No obstante, existen otros tipos de diabetes: tipo mody (de inicio en la edad infantil pero con características de la del adulto), diabetes pregestacional y gestacional (de incidencia durante el embarazo), diabetes III (comienza en el adulto como la I y evoluciona como la II), diabetes secundarias a alteraciones orgánicas o a enfermedad de páncreas, tiroides, glándulas suprarrenales, e intolerancia hidrocarbonada. En este último caso, las hiperglucemias son menos severas que en el resto. En relación con los tipos de diabetes más comunes, las causas son múltiples y varían según nos refiramos a la tipo I o a la II:

- En la tipo II, están implicados factores genéticos (herencia), la obesidad (80% de los diabéticos tipo II sufren sobrepeso u obesidad), las dietas desequilibradas (muy energéticas y ricas en azúcares sencillos), el sedentarismo y el envejecimiento de la población.

- En la tipo I, influyen una cierta predisposición individual, así como alteraciones del sistema inmune (de defensas del organismo) e infecciones víricas que pueden desencadenar reacciones de autoinmunidad con destrucción de las células pancreáticas que secretan la insulina. Es por esta razón que quienes la sufren necesitan ya de entrada inyectarse insulina.

En cuanto a la manifestación de sus síntomas, depende del tipo de diabetes que se trate:

- Diabetes tipo I: Los síntomas más comunes son aquellos que derivan de un exceso de glucosa en sangre (hiperglucemia). En su debut, las manifestaciones típicas son las que se describen a continuación. Cuando la glucosa en sangre supera unos limites determinados, el riñón no puede impedir que se elimine por la orina (glucosuria). Además, para eliminar tal carga de azúcares por el riñón es necesario diluirlos en la propia orina; el azúcar arrastra gran cantidad de agua y el diabético orina mucho (poliuria). Al perder tanta agua, el organismo se deshidrata y el diabético tiene mucha sed y bebe mucho (polidipsia). Por otro lado, como está aprovechando mal su principal fuente de energía (azúcares), se estimula mucho más su apetito y come en exceso (polifagia), aunque esto no soluciona el problema, por lo que pierde peso y se siente cansado. Una vez se inicia el tratamiento médico y dietético, remiten todos los síntomas.

- Diabetes tipo II: No se presentan los síntomas descritos en la tipo I, y es por esta razón que se intuye que más de la mitad de las personas que la sufren no están diagnosticadas. En ellas, los síntomas son más inespecíficos y no tan claros, ya que el origen de la diabetes no es que no exista insulina sino que esta es insuficiente o que se aprovecha mal.

En cuanto al papel de la alimentación en esta patología crónica, se sabe que una dieta equilibrada es un aspecto muy importante a tener en cuenta respecto a su prevención. Pero además, en la persona ya diabética, la dieta es uno de los pilares fundamentales del tratamiento, ya que colabora en la regulación de los niveles de azúcar en la sangre y previene posibles complicaciones a corto (hiperglucemias e hipoglucemias) y a largo plazo, en ocasiones junto con la administración de insulina (tipo I) y en otras, junto con la toma de ciertos medicamentos llamados antidiabéticos orales (A.O.), aunque estos no son necesarios en todos los casos (tipo II). Así mismo se recomienda la práctica regular de ejercicio (aumenta el llamado buen colesterol en sangre, mejora la circulación periférica y el aprovechamiento de los azúcares por parte del músculo, permite reducir las dosis de insulina) lo que no sólo es beneficioso para las personas que tienen diabetes, si no para toda la población en general.

http://saludyalimentacion.consumer.es

 

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lunes, junio 01, 2009

La diabetes tipo 1 en la infancia podría aumentar hasta un 70 por ciento en 2020

En la población general, los casos de diabetes tipo 1 representan sólo el diez por ciento del total de la diabetes; sin embargo, entre los niños el número de casos de diabetes tipo 1 es superior que el de tipo 2 en la mayoría de países

Madrid (30/1-6-09).- La diabetes tipo 1 en los menores de 15 años podría aumentar hasta un 70 por ciento en 2020, según un estudio de la Universidad de Queens en Belfast (Reino Unido) y la Universidad de Pécs en Hungría que se publica en la revista The Lancet. En esta franja de edad, los casos de diabetes tipo 1 nuevos y existentes fueron 94.000 en 2005 y podrían alcanzar los 160.000 en 2020.

Según los investigadores, los casos de diabetes 1 en niños de menos de cinco años en toda Europa se doblarán hacia el 2020, a partir de los niveles de 2005, si la tendencia actual continúa. El número de niños afectados mayores de cinco años también aumentará de forma sustancial.

Los autores analizaron datos de 20 centros de 17 países europeos que habían registrado 29.311 casos de diabetes tipo 1 durante el periodo de 1989 a 2003. Los resultados mostraron que el aumento global en la incidencia de la diabetes tipo 1 era del 3,9 por ciento al año, mientras que el aumento anual en el grupo de edad de los 0 a los 4 años era del 5,4 por ciento con un 4,3 por ciento de aumento entre los 5 y los 9 años y del 2,9 por ciento en aquellos con entre 10 y 14 años.

Se estima que ha habido aproximadamente 15.000 nuevos casos en Europa en 2005, divididos entre los grupos de edad de 0 a 4 años, 5 a 9 años y 10 a 14 años en una tasa del 24, 37 y 34 por ciento respectivamente.

Los investigadores prevén que se produzcan un total de 24.400 nuevos casos en 2020 con el doble de casos en niños de menos de cinco años e incluso una mayor distribución en todos los grupos de edad en comparación con la actualidad.

Si la tendencia actual continúa, el número total de casos entre nuevos y existentes en niños europeos de menos de 15 años se cree que puede subir de los 94.000 en 2005 a los 160.000 en 2020, lo que supone un aumento del 70 por ciento.

Según explican los autores, los cambios con el paso del tiempo son tan rápidos que no pueden deberse sólo a factores genéticos. Apuntan a los hábitos del estilo de vida como factores contribuyentes como el aumento en el desarrollo de peso y estatura y el incremento de las cesáreas. Los mayores aumentos se observan en la Europa del Este, donde el estilo de vida está cambiando más rápidamente que en los países más ricos.

Los investigadores concluyen que este ascenso futuro de la diabetes tipo 1 en la infancia durante los próximos 20 años y los diagnósticos a edades más tempranas podrían dar lugar a más casos de cetoacidosis y admisiones hospitalarias, así como al posible aumento en las complicaciones diabéticas graves a edades más tempranas.

http://www.azprensa.com/

 

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