Archive for June, 2011

Vacunas, una herramienta vital para los diabéticos

Written by diabetes diabetis on Thursday, June 30th, 2011 in Diabetes.

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Vacunas, una herramienta vital para los diabéticos

Estos pacientes tienen un riesgo mayor de sufrir infecciones

Cumplir con el calendario de vacunación oficial permite reducir el riesgo de contraer una serie de enfermedades infecciosas que por su gravedad o por su extrema contagiosidad ponen en peligro la salud de las personas y de las comunidades.

Esas vacunas son especialmente importantes para las personas que integran los llamados grupos de riesgo, que tienen más probabilidades de contraer esas enfermedades o de desarrollar sus formas más graves. Las personas con diabetes, al igual que las que padecen afecciones cardíacas o pulmonares crónicas, integran esos grupos de riesgo.

“Los diabéticos deben cumplir el calendario de vacunación con mayor rigidez que una persona sin diabetes, ya que la diabetes no controlada altera los mecanismos de defensa del organismo”, dijo a LA NACION el doctor León Litwak, presidente de la Sociedad Argentina de Diabetes.

A su vez, agregó Litwak, “las infecciones pueden descompensar la diabetes, lo que se traduce en una prolongación de días de tratamiento antibiótico y, en algunos casos, de internación. En ese caso, el paciente además de tener que combatir la enfermedad que ha contraído deberá combatir la descompensación de su diabetes. Es un círculo vicioso”.

¿Cuáles son, entonces, las vacunas recomendadas para una persona con diabetes? En principio, las mismas que para toda persona sana (las del calendario vacunatorio oficial), aunque hay algunas recomendaciones especiales.

“Los diabéticos tienen un riesgo mayor de infecciones, sobre todo bacterianas, como la neumonía”, dijo la doctora Laura Barcan, jefa de infectología del Hospital Italiano.

De ahí que una de las vacunas recomendadas para personas con diabetes sea la vacuna antineumocóccica, que protege contra el neumococo que causa, entre otras afecciones, neumonía. “Hay dos tipos de vacunas, la polisacárida que se usa en adultos, y la conjugada, que se usa en chicos -distinguió Barcán-. No evitan las infecciones, pero reducen las complicaciones y las internaciones.” Los diabéticos deben recibir una segunda dosis a los cinco años de la primera.

Otra vacuna especialmente recomendada para las personas con diabetes es la de la gripe: “Debe aplicarse anualmente, cerca de la llegada del otoño; este año se usará sólo una vacuna, la trivalente, que incluye a la gripe A”.

En la edad adulta, en los diabéticos, se aconseja que uno de los refuerzos de la antitetánica y antidiftérica (vacuna doble adultos) que se deben dar cada diez años sea con la vacuna DTPa acelular, que inmuniza además contra la tos convulsa (pertussis).

Por último, señaló Barcán, “los diabéticos no tienen contraindicadas las vacunas a virus vivos, como la de la fiebre amarilla, que deben aplicarse si viajan a una región en donde la enfermedad es endémica”.

Sebastián A. Ríos

lanacion.com.ar

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Asocian grasas omega 3 con menor riesgo de desarrollar diabetes

Written by diabetes diabetis on Friday, June 17th, 2011 in Diabetes.

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Asocian grasas omega 3 con menor riesgo de desarrollar diabetes

Por Amy Norton

Dos nuevos estudios sugieren que las personas que consumen gran cantidad de ácidos grasos omega 3 con la dieta tendrían menos riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Una de las investigaciones, sobre más de 3.000 adultos mayores de Estados Unidos, reveló que aquellos con los niveles más altos en sangre de ácidos eicosapentaenoico (EPA, por sus siglas en inglés) y docosahexaenoico (DHA), principalmente presentes en el pescado, eran un tercio menos propensos a desarrollar diabetes en la siguiente década que aquellos con los niveles más bajos.

El segundo estudio demostró, entre 43.000 adultos de Singapur, que los que más ácido alfalinolenico (ALA) ingerían con la dieta tenían menor riesgo de diabetes. ALA es una grasa omega 3 presente en ciertos productos vegetales, como el aceite de canola y la soja.

Pero los autores advierten que las grasas, por ejemplo, podrían ser marcadores de otra característica de la dieta o el estilo de vida de los participantes que influyen en el riesgo de desarrollar diabetes.

A menudo, la gente espera una “bala mágica” contra la enfermedad, dijo Andrew Odegaard, de la University of Minnesota en Minneapolis, y coautor del estudio de Singapur.

Odegaard aconsejó consumir bastantes “alimentos integrales” (frutas, verduras, granos ricos en fibra, legumbres, aceites vegetales y pescado), en lugar de optar por un solo nutriente.

Ninguno de los dos estudios, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, prueba que los omega 3 reduzcan directamente el riesgo de diabetes.

Pero el de Estados Unidos hizo algo nuevo: analizó los niveles reales de los ácidos grasos omega 3 en sangre y el riesgo de tener diabetes, lo que brinda pruebas más sólidas que los cuestionarios sobre hábitos alimentarios.

El equipo de Luc Djousse, de Harvard, se concentró en 3.088 adultos mayores participantes en un estudio sobre salud cardíaca.

Al inicio del estudio, se les midieron los niveles en sangre de EPA, DHA y ALA. En la década siguiente, a 204 se les diagnosticó diabetes: el 5 por ciento del 25 por ciento con EPA/DHA más elevados y el 6,5 por ciento del 25 por ciento con los niveles más bajos de esas grasas.

Al analizar el ALA, esa diferencia aumentó: desarrollaron diabetes menos del 4 por ciento y el 8,5 por ciento, respectivamente.

Tras considerar otros factores (peso y ejercicio), los niveles individuales de los omega 3 seguía relacionados con un menor riesgo de desarrollar diabetes.

En el otro estudio, el equipo de Odegaard analizó las historias clínicas de 43.176 adultos de Singapur de entre 45 y 74 años, y que respondieron qué hábitos alimentarios tenían. En la siguiente década, 2.252 desarrollaron diabetes.

El 20 por ciento que más ALA ingería a través de los alimentos era menos propenso a desarrollar diabetes que el 20 por ciento que menos ALA consumía: un 5 frente a un 6 por ciento.

Tras considerar el peso, el ejercicio y otros factores, el equipo observó que el alto consumo de ALA estaba asociado con una reducción del 22 por ciento en el riesgo de desarrollar diabetes.

Sin embargo, los omega 3 del pescado no estuvieron relacionados con ese riesgo.

Se desconoce, según el autor, por qué el ALA parece proteger contra la diabetes. “Queda mucho por considerar en esta cuestión nutricional tan complicada”, afirmó.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 18 de mayo del 2011

publico.es

Frases Geniales – Humor

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En los diabéticos, una buena puntuación en pruebas óseas podría no descartar riesgos

Un estudio encuentra que las personas con densidad ósea normal pueden ser tan propensas a fracturas como aquellas con osteoporosis

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

MARTES, 31 de mayo (HealthDay News/HolaDoctor) A pesar de que muchos diabéticos mayores tienen una buena puntuación de densidad ósea, ellos son tan propensos a las fracturas como las personas con osteoporosis, según un nuevo estudio.

Para las personas mayores de 65, los médicos suelen recomendar una prueba de densidad ósea para buscar signos de pérdida ósea y osteoporosis, pero el que esas pruebas sean útiles en personas mayores con diabetes tipo 2 ha sido una pregunta, según los investigadores.

“Las personas con diabetes tipo 2 tienen una extraña combinación”, dijo la investigadora principal del estudio, Ann V. Schwartz, una catedrática asociada adjunta en el departamento de epidemiología y bioestadística de la Universidad de California, San Francisco. “Ellos tienen un mayor riesgo de fractura y una densidad ósea más alta.”

Sin embargo, indicó, “encontramos que estas pruebas son útiles para predecir fracturas”, aunque la interpretación de resultados debe ser diferente.

Para evaluar el valor de las pruebas de densidad ósea para predecir el riesgo de fracturas entre los diabéticos, los investigadores examinaron dos pruebas de resistencia ósea: la densidad mineral ósea, que produce lo que se llama puntuación T, y el algoritmo de la Organización Mundial de la Salud para determinar riesgo de fractura, llamado puntaje FRAX.

“Una puntuación T de menos 2.5 o menor es generalmente considerada osteoporótica y con alto riesgo de fractura”, dijo Schwartz. “Pero si se tiene a alguien con diabetes tipo 2 y una puntuación T de menos 2, esta persona tiene casi el mismo riesgo de fractura que la persona no diabética con la puntuación T de menos 2.5″, explicó.

Los médicos deberían usar la densidad ósea para evaluar a los adultos mayores con diabetes tipo 2, dijo Schwartz, “pero tienen que darse cuenta de que el umbral que se utilizó para indicar un alto riesgo debe ser aumentado”.

El informe fue publicado en la edición del 1 de junio de la revista Journal of the American Medical Association.

Para el estudio, el equipo de Schwartz recogió datos sobre 9,449 mujeres y 7,436 hombres que participaron en uno de los tres estudios, el Estudio de Fracturas Osteoporóticas, el Estudio de Fracturas Osteoporóticas en Hombres o el Estudio de Salud, Envejecimiento y Composición Corporal. Todos los participantes estaban en la década de sus 70 años cuando el estudio inició.

Durante casi 13 años de seguimiento, 84 fracturas de cadera y otras 262 fracturas se registraron entre las 770 mujeres con diabetes. Los investigadores encontraron que entre 1,199 hombres con diabetes, 32 presentaron fracturas de cadera y 133 tuvieron otras fracturas durante cerca de ocho años de seguimiento.

Los investigadores observaron que, entre los diabéticos, las fracturas eran más propensas a ocurrir incluso cuando en las pruebas de densidad ósea se indicaba sólo un mínimo riesgo de fractura.

“Para cada puntuación T dada y edad, aquellos adultos con DM [diabetes mellitus] tenían un mayor riesgo de fractura que aquellos sin DM, en consonancia con estudios anteriores”, anotaron los autores. “Los participantes con DM también experimentaron mayores tasas de fractura en cada puntuación FRAX en comparación con los participantes no diabéticos.”

Debido a esto, según los investigadores, los médicos deberían considerar a las personas con diabetes tipo 2 como en riesgo de fracturas, aún cuando sus pruebas de densidad ósea indiquen que no tienen osteoporosis, y por lo tanto, que su riesgo de fracturas es menor.

Además, Schwartz dijo que iba a empezar a tratar a pacientes diabéticos para la osteoporosis si tenían puntuaciones T de menos 2.

Señaló que los tratamientos estándar para la osteoporosis no se han estudiado en los diabéticos, pero que parecen funcionar. “En general, los tratamientos parecen ser tan eficaces en los diabéticos como en los no diabéticos”, dijo.

Al comentar sobre el estudio, el Dr. Robert R. Recker, presidente de la Fundación Nacional de Osteoporosis, dijo que “muchas personas con diabetes estarán en riesgo de fractura, y muchos de ellos no tienen una masa ósea baja”.

Sin embargo, señaló que las razones para que una persona con diabetes tenga un alto riesgo de fracturas no pueden ser las mismas razones que para una persona sin diabetes. “Así que los mismos tratamientos pueden no ser apropiadosy aquí radica el problema”, indicó Recker.

Sin embargo, sí recomienda utilizar calcio y vitamina D.

El problema real, dijo, es que se sabe poco acerca de por qué el riesgo de fractura es elevado en los diabéticos tipo 2.

“Básicamente, no sabemos nada al respecto”, dijo Recker. “Podría estar sucediendo algo que interfiere con la función de las células óseasy no es descabellado pensar que se debe a que la diabetes interfiere con casi todas las funciones celulares en el cuerpo.”

healthfinder.gov

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